La vida y lucha de Margot Avelino

*Practica las luchas asociadas desde los nueve años, es alumna de la Licenciatura de Cultura Física, su más grande sueño es llegar a unos Juegos Olímpicos y acaba de ganar el Premio Estatal del Deporte

Antonio Zamora

Puebla, Pue.- Gracias al impulso de su mamá, la vida de Margot Avelino está relacionada con el deporte y fue cuando tenía nueve años que conoció, por casualidad, las luchas asociadas y fue una conexión inmediata.

Ahora, no entendería su día a día sin el trajín de combinar sus actividades académicas con las deportivas.

“Antes de la lucha yo practiqué karate un tiempo y natación, pero en una ocasión el entrenador que daba clases de educación física en la escuela, nos metió a un colchoncito de lucha y nos puso a jugar mucho, me gustó y me enteré que daba clases en las tardes”.

Con el semblante de una joven reservada, siempre acompañada de su madre y con una frase en su mente: ‘La vida es lucha’, ha tomado una filosofía de vida que la tiene en constante crecimiento y enfocada en lograr sus objetivos.

“Mi familia siempre ha respetado mis gustos, a mí siempre me han llamado la atención los deportes de contacto, entonces mis papás me dicen que como defensa personal me sirve mucho, por eso no tuve problema de que el deporte sea rudo, lo asimilé bien porque a pesar de que pensé que era puro jueguito, cuando aprendí la técnica y cuando fui a mi primera competencia vi que era un deporte muy serio”.

Apenas con diez años de edad, compitió en su primer Torneo Nacional Infantil, pero fue en el 2017 que se colgó su primera medalla de oro nacional gracias a una gran preparación que tuvo en el Centro Nacional de Alto Rendimiento en la capital del país. Y para el 2021 se convirtió en Campeona Nacional en los Juegos Conade.

“Antes de entrar al combate estaba llorando de los nervios porque sabía que era una chica dura, me temblaban las piernas, mi entrenador me trataba de calmar, entré, el combate estuvo duro, pero lo gané, me dio seguridad para la final y lo mismo, estaba muy nerviosa y sentía que no me podía mover, pero la final la gané bien y abracé a mi entrenador, me puse a llorar de felicidad y ya no de nervios”.

El triunfo la colocó como candidata sólida para ganar el Premio Estatal del Deporte, algo que logró y que la tiene motivada para conseguir su gran sueño, llegar a unos Juegos Olímpicos, pero a sus 18 años de edad, sabe que será en Los Ángeles 2028 cuando pueda convertirse en olímpica.

“Estoy estudiando Cultura Física en la BUAP, apenas pasé a mi tercer semestre, me gusta mucho porque quiero ser entrenadora, me gustaría transmitir mis conocimientos a muchos niños, porque es un deporte que casi no es conocido. Me gustaría ir a unos Juegos Olímpicos, me hubiera gustado mucho para París que son los que vienen, pero no sé si me alcance el tiempo para la clasificación porque son dos años, es muy poco tiempo”.

 

 

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