Pedro Budib y el sueño libanés

*A pesar de que no ha puesto un pie en el Líbano, el próximo 26 de marzo representará a la selección nacional de fútbol de ese país; su abuelo libanés llegó a tierras poblanas en busca de una mejor vida

Antonio Zamora

Puebla, Pue.- Pedro Budib nunca imaginó que a los 20 años, estaría viviendo una de las experiencias más trascendentales de su vida, tan lejos de casa, pero tan cerca de su historia familiar.

Nacido en Puebla y a pesar de que no ha puesto un pie en el Líbano, el próximo 26 de marzo, representará a la selección nacional de fútbol de ese país, en un partido clasificatorio a la Copa de Asia contra Brunei.

Para muchos puede parecer un salto inesperado, para Pedro es un paso que siente con el corazón. El defensa de 1.93 metros de altura y una capacidad física imponente, la tradición libanesa es algo que corre por sus venas, pues la ciudad de Puebla alberga una gran comunidad de descendientes del país asiático y su familia es parte de esa historia.

“Es algo increíble, algo que jamás imaginé. Nunca he ido al Líbano, pero ahora siento que de alguna manera el destino me ha llevado hasta aquí”, comenta con una sonrisa llena de emoción.

Recuerda las historias de su abuelo, quien llegó a México buscando un futuro mejor, y ahora su nieto está a punto de cruzar fronteras para vestir una camiseta nacional que, aunque no es la de su país natal, tiene un profundo significado.

Actualmente en la categoría Sub-23 del Club Pachuca y ve en esta convocatoria que recibió por parte del entrenador montenegrino Miodrag Radulovic. la oportunidad de proyectar su carrera a nivel internacional.

A lo largo de su trayecto futbolístico, Pedro enfrentó desafíos significativos, como el no recibir las oportunidades necesarias en su primer equipo, el Club Puebla. Fue un capítulo difícil en su vida, pero con la determinación de alguien que nunca se rinde, Pedro decidió cambiar de rumbo y unirse a Pachuca, donde encontró un espacio para su talento y su potencial físico.

“Ahora, estar en Pachuca, con todo lo que el club representa, me ha ayudado mucho a madurar como jugador”, explica este deportista que aunque su carrera está apenas comenzando, su potencial es innegable.

Al igual que Pedro, otros futbolistas como Daniel Lajud, delantero nacido en México, han sido parte de la selección del Líbano, demostrando que las raíces y la identidad trascienden fronteras y que, en el mundo del fútbol, no hay límites para aquellos que desean alcanzar sus sueños.

Pero la historia de los futbolistas mexicanos de raíces libanesas no es nueva. En 2019, otro poblano, Alfredo Juraidini, también jugó en la Liga del Líbano, aprovechando su ascendencia y buscando oportunidades en la cuna de su familia. Sin embargo, Alfredo nunca llegó a la selección.

“Es un honor para mí poder llevar con orgullo la camiseta del Líbano, y quiero hacerlo lo mejor posible para agradecer a mi familia y a mi abuelo todo lo que me han dado”, dice Pedro, mientras se prepara para enfrentar a Brunei en el partido clasificatorio.

En un mundo globalizado, donde las fronteras no son más que líneas en un mapa, Pedro representa a una nueva generación de futbolistas que pueden trascender por su talento, pero también por las conexiones que tienen con su historia, sus tradiciones y sus ancestros.

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