El vigilante celestial de la Romero Vargas

*El monumento a Cristo Rey también sirve como un majestuoso mirador de puntos emblemáticos de Puebla, entre ellos la iglesia de Los Remedios en Cholula o el volcán Popocatépetl

Jaime López

Puebla, Pue.- Contemplar la escultura es un deleite visual porque transmite una sensación de omnipresencia y espiritualidad.

En lo más alto de la junta auxiliar Ignacio Romero Vargas de la ciudad de Puebla, el monumento de 68 metros de altura de Cristo Rey, desde su basamento piramidal, un emblema y símbolo para la manifestación y enseñanza de la fe católica.

Edificado sobre lo que antes se conoció como Pueblo Nuevo, su construcción tuvo lugar entre finales de los 50 y principios de los 60 y desde entonces maravilla a propios y extraños.

Los ex mayordomos de la región recuerdan que el monumento a Cristo Rey es un rompecabezas de ocho piezas que les fue donado hace más de seis décadas por el escultor Emilio Hernández Montiel.

Para su elaboración se utilizó cacahuatillo, un material de relleno de origen volcánico que suele ocuparse en la fabricación de tabiques o blocks ligeros.

Con un interior hueco, la figura puede apreciarse a varios metros a la redonda, hasta donde inicia la Romero Vargas. Antiguamente fue un punto de referencia para los turistas, gracias al cual sabían que ya habían llegado a Puebla.

En cuanto a la base piramidal que sostiene el Cristo Rey, existe la teoría de que fue un punto de vigilancia del ejército de los cholultecas, quienes también lo usaban para proteger a su rey de los ataques de los huejotzingas o de los tlaxcaltecas.

En sus cimientos se han encontrado objetos de obsidiana, jade y figuras de barro, que actualmente pueden contemplarse en el Museo Comunitario, situado a un lado de la presidencia auxiliar.

Alrededor del monumento a Cristo Rey hay una área verde destinada para  actividades deportivas, por ejemplo, fútbol o básquetbol. Algunas  personas acuden ahí para respirar un poco de paz o para pasear a sus mascotas.

De acuerdo con lo expresado por algunas voces de la región, antiguamente había unas cuevas alrededor de la pirámide, pero que poco a poco fueron tapadas.

El cronista regional Mario Mateo Morales asegura que la escultura de Cristo Rey puede ser vista desde cualquier punto de la ciudad de Puebla y, a su vez, sirve como un majestuoso mirador de la iglesia de Los Remedios en Cholula; el volcán Popocatépetl; el Pico de Orizaba; la planta Volkswagen; el cerro de San Juan; y hasta el río Atoyac.

Hoy en día, el monumento no puede ser visitado hasta su punto más elevado, mientras que la capilla tiene las puertas abiertas solamente para actividades específicas.

 

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