*Son pocos los libros en los que un autor habla de su propia obra, de cómo surgió tal o cual libro y de cómo ve él la recepción de sus obras. Al leer este volumen podríamos decir que Roth es también un teórico de la novela
Rodolfo Mendoza
Philip Roth es uno de los nombres insoslayables de la narrativa norteamericana. Nacido en New Jersey en 1933, Roth ha dedicado buena parte de su vida a la enseñanza de la literatura, hasta que en 1992 decidió dedicarse por completo a la escritura. Es cierto que la mejor obra de Roth fue la publicada en la década de los noventa, aunque no hay que olvidar libros anteriores como El mal de Portnoy. En 1991 recibió el prestigiado Nacional Book Critics Circle Award por Patrimonio, una de las mayores obras de Roth: Patrimonio cuenta la historia de su padre y la terminal enfermedad que padeció; tal vez sea esta la obra más intimista de Philip Roth, en la que vemos a un autor que ya no va en busca de las maneras de narrar, de las fórmulas, de los artilugios literarios: se trata de una obra lineal y más lírica que narrativa.
Venían después, para completar la producción de esa década, las imprescindibles Operación Shylock, El teatro de Sabbath, y Pastoral americana. Ya en los primeros años de este incipiente siglo XXI, Roth publicó El animal moribundo. Hasta la fecha todos los libros de Philip Roth habían sido publicados por la editorial Alfaguara, hasta que Mondadori comprara los derechos de las obras completas de este autor, y está por salir en nuevas traducciones que prometen ser las definitivas en lengua española.
Se ha dicho que en la narrativa de Roth se pueden identificar plenamente las posturas estéticas de la postmodernidad. Fuera lo que fuera, Roth es uno de los grandes narradores contemporáneos, autor de una obra que exige del lector una buena dosis de atención.
Una de las obras en la bibliografía de Roth es Lecturas de mí mismo, libro dividido en dos parte: la primera es una reunión de entrevistas realizadas al autor desde la década de los sesenta y después de la publicación del libro de cuentos que le diera celebridad: Goodbye, Columbus. La segunda parte del libro es una serie de ensayos y conferencias que dictara Roth desde aquellos años. Los temas de esta segunda sección son varios: los judíos, ser escritor en Estados Unidos, el béisbol, la guerra de Camboya, y sobre tres autores: Lelchuk, Kundera y Wagman.
Son pocos los libros en los que un autor habla de su propia obra, de cómo surgió tal o cual libro y de cómo ve él la recepción de sus obras. Al leer este volumen podríamos decir que Roth es también un teórico de la novela, su conocimiento sobre el género es amplísimo y, por supuesto, agudo.
