El apetitoso sabor de la Nonna

*Las recetas ancestrales del noreste de Italia y sus derivaciones con cocina del pueblo itálico de Chipilo, se fusionaron en Las cazuelas de la Nonna en la ciudad de Puebla

Guadalupe Bravo

Puebla, Pue.- El sazón de Italia y Chipilo habita en la cocina de Patricia Berra Montagner, quien junto con su esposo e hijo, preserva las recetas ancestrales y cocina al calor del fogón ‘Las cazuelas de la Nonna’, comida tradicional.

“Paty”, como sus conocidos le llaman de cariño, proviene de una familia italiana que llegó al pequeño pueblo de Chipilo en el municipio de San Gregorio Atzompa.

Aunque por ser la más pequeña de su extensa familia no nació en el cobijo de Chipilo, sí conserva las tradiciones, gastronomía y lazos familiares con la pintoresca localidad que mantiene una conexión con Europa.

Conservó las recetas que su hermana, que le enseñó a preparar los platillos pues tenía una gran vocación por la cocina y por ello, desde hace seis años, ‘Las cazuelas de la Nonna’ se han hecho presentes en los hogares de poblanos y turistas que disfrutan de las taquizas, las chanclas y los Chiles en Nogada con los ingredientes tradicionales.

De hecho el nombre de su negocio está inspirado en sus raíces italianas pues “nonna” significa abuela en véneto, un antiguo dialecto que se creó en el noreste de Italia.

Cocina desde joven y especialmente elabora los Chiles en Nogada desde hace 37 años, decidió establecer su negocio en el seno de su familia gracias a los buenos comentarios que recibía de sus comensales.

Con la visión de generar un ingreso extra y deleitar los paladares de familiares, amigos, conocidos y clientes nuevos agrandó su cocina y se puso manos a las cazuelas; se organizó con su esposo e hijo y todos los días se levantan a las 4 o 6 de la mañana para iniciar con la ardua labor de preparar pozole, tostadas, chanclas o en diciembre pierna navideña, bacalao, entre otros representativos de la comida mexicana.

“Chico”, como le llama Paty a su esposo, se encarga de las compras y las entregas, así como de la inmensa labor de lavar los trastes que surgen luego de “guisar” taquizas de mole, pipián, papas con longaniza, adobo y rajas con crema hasta para 150 personas, mientras que en la preparación su hijo mayor se convierte en auxiliar culinario.

A Paty no le gusta ser extravagante con los platillos poblanos, aunque no le teme a los retos gourmet, por lo que ha incorporado cochinita pibil, pollo al vino y papas alemanas a las taquizas.

Su sazón es tan delicioso y recomendado que sus Chiles en Nogada han llegado a Guadalajara, Veracruz, Querétaro, Monterrey y la Ciudad de México. En Puebla, su negocio prosperó debido a que elabora los platillos con extrema limpieza, siempre siguiendo al pie de la letra la receta tradicional, con ingredientes poblanos y con su sazón único.

Para preparar y enviar los platillos a cualquier hogar poblano o mexicano, sanitiza su cocina, se coloca una red en la cabeza, un mandil y comienza a preparar los alimentos, los cuales prepara con ingredientes de calidad, ya que no escatima en gastos, y con entusiasmo como si los preparara para su familia. Después los empaqueta perfectamente y se los entrega a “Chico”, quien es el encargado de llevarlos hasta la puerta del cliente, un consumidor que seguramente quedará complacido.

Las cazuelas de la Nonna sirven taquizas y comida de temporada todo el año, pero sin duda es de las más buscadas en los meses de agosto y septiembre gracias a los Chiles en Nogada que son un referente culinario trigarante.

La señora Paty además de tener un excelente toque culinario es una mujer hospitalaria que guisa con amor cada uno de sus platillos para que cada bocado sepa a hogar y a talento poblano.

Chipilo, sabores italianos

 

 

 

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